Indicador de la Calidad del Aire
¿Qué son los Óxidos de Nitrógeno-NOx?
Se conocen ocho óxidos de Nitrógeno distintos, pero normalmente, sólo se detectan
tres en la atmósfera: N2O, NO y NO2. El primero es un gas incoloro, no
inflamable ni tóxico, con un aroma y sabor ligeramente dulce. El segundo es
también incoloro y no inflamable, pero inodoro y tóxico. El último, es un gas
pardo-rojizo, no es inflamable pero sí tóxico y se caracteriza por un olor
asfixiante.
Los óxidos de nitrógeno que se detectan con los analizadores de calidad de aire
son: NO y NO2, que sumados forman lo que se denomina “NOx”.
¿Cómo se produce?
Los Óxidos de Nitrógeno se forman mediante la reacción del oxígeno con el
nitrógeno en el aire. Esta reacción ocurre a muy altas temperaturas. Los óxidos
de nitrógeno se emiten, mayoritariamente, como óxido nítrico (NO), que
posteriormente se transforma en dióxido de nitrógeno (NO2).
¿De dónde se origina los NOx?
Provienen de quema de combustibles fósiles (gasolina, gas natural, gasoil,
carbón) tanto de la industria como de los automóviles; quema de otros
combustibles (por ejemplo biocombustibles), incendios forestales, quema de
residuos. Las emisiones más importantes corresponden a los vehículos (la
combustión de gasoil produce 40 veces más óxidos de nitrógeno que la de
gasolina) y a las centrales térmicas.
El óxido nítrico también se emite de forma natural, pero rápidamente se
transforma en dióxido de nitrógeno que es la forma predominante en la atmósfera.
Las condiciones de estabilidad atmosférica dificultan la dispersión del
contaminante y por lo tanto contribuyen a que aumente su concentración en el
aire que se respira.
Los Óxidos de Nitrógeno y la salud.
Tienen efectos nocivos sobre la respiración y el sistema respiratorio. Se ha
demostrado que exposiciones prolongadas a dióxido de nitrógeno (NO2) pueden
disminuir los niveles de la función pulmonar y aumentar el riesgo de padecer
síntomas respiratorios, especialmente en personas asmáticas y en niños, más
vulnerables por tener una frecuencia respiratoria mayor que los adultos.
Entre los óxidos de nitrógeno, el NO2 es tóxico para las plantas, a bajas
concentraciones y largo tiempo de exposición. Los daños se manifiestan por la
aparición de necrosis y clorosis de color negro o marrón rojizo en las hojas.
Los contaminantes del aire y la lluvia ácida
La lluvia ácida fue posiblemente uno de los primeros ejemplos que nos demostró
que la contaminación es un proceso “globalizado”. Esto se conoce también con el
nombre de contaminación difusa, es decir, que el origen no está localizado en un
punto concreto.
En el caso de la lluvia ácida, la contaminación difusa puede provocar efectos
adversos en los ecosistemas que están situados a muchos kilómetros de distancia
de donde se originó éste fenómeno y está estimulado por la alta concentración en
la atmósfera de óxidos de nitrógeno y azufre provenientes de las actividades
humanas que, al reaccionar con la humedad del aire, provoca que la lluvia tenga
un pH ácido. Este pH ácido puede afectar la vegetación, los suelos, los cursos
de agua y las edificaciones.